Cuando tenemos una cocina pequeña o estrecha se nos pone delante el reto de sacarle el mayor partido posible, aprovechar el espacio y que no resulte agobiante. Vamos a dejarte 10 claves para sacarle partido a tu cocina y que ese espacio pequeño sea muy funcional y estético:
1. Los espacios, respetar las medidas. Para tener una cocina práctica necesitamos respetar los espacios mínimos que ergonómicamente se nos aconsejan para que nos podamos mover de forma cómoda en el espacio. Por ejemplo, la distancia de pasillo entre pared y mueble o entre dos frentes de muebles; la distancia a la que tiene que ir colgado un mueble alto, etc.
2. Pensar qué necesito. Es una de las claves del éxito. Si sé lo que necesito será más fácil conseguir un espacio funcional. No es lo mismo necesitar que querer. Hay veces que tenemos que hacer sacrificios de cosas que queremos para poner cosas que necesitamos. Por ejemplo, aunque yo quiera un desayunador puedo necesitar más espacio de almacenaje y solucionándolo poniendo una despensa en lugar del desayunador.
3. Saber cómo es mi cocina, ¿por qué? Muy sencillo, porque sabiendo cómo es mi cocina sabré cuál es la mejor distribución de muebles. Si tengo una cocina muy alargada podré poner muebles en 1 o 2 laterales. Si tengo una cocina cuadrada puedo poner una cocina en L o en C.

4. La elección de colores y materiales. Es esencial buscar tonos claros, materiales que reflejan la luz y aporten luminosidad, las líneas continuas, los frentes lisos y las paletas serenas. No es bueno buscar cambios muy bruscos. Si creamos una paleta de tonos neutros y luminosos le daremos unidad visual al espacio y que tenga una armonía.
5. La iluminación. Tenemos que intentar potenciar la luz natural que entre a la cocina, dejando la ventana despejada y entrando la máxima luz posible. Como luz artificial es importante que los focos o luminarias que pongamos nos den mucha luz, una luz neutra que nos venga bien para trabajar. Podemos añadir además algunos LED debajo de los muebles altos para potenciar la iluminación en días oscuros o por la noche.

6. Evitar el efecto pasillo. Puede ser muy común en cocinas alargadas y estrechas. Hay que intentar romper la simetría del efecto pasillo poniendo en un lado columnas y en el otro muebles bajos o meter un cambio sutil de color o de material.
7. Muebles altos. Los muebles altos nos dan un almacenaje muy necesario en cocinas de espacios reducidos pero no podemos llenar todo de muebles porque nos puede generar sensación de agobio. Podemos añadir algún elemento que nos rompa como algún decorativo o estantería vista
8. Electrodomésticos. Podemos adaptar los electrodomésticos al espacio. Tenemos los hornos compactos, lavavajillas de 45cm, placas de 2 fuegos, etc. Hay que adaptarlo a nuestras necesidades. Si somos una familia grande necesitaremos electrodomésticos grandes pero si somos 1 o 2 personas en casa podemos adaptar la cocina con electrodomésticos más pequeños y ganar así espacio de almacenaje.
9. No podemos pretender que quepa todo. Hay veces que lo que queremos añadir no es posible. Los metros que tenemos son los que son y hay que adaptar la cocina a esto. Es preferible elegir bien que acumular y hacer renuncias a cosa no es una derrota, es buscar un mayor beneficio en otra cosa.
10. Prioriza funcionalidad. La estética sin funcionalidad es una frustración a la larga. Podemos tener un espacio bonito pero en el que prime la funcionalidad. En el día a día lo vas a agradecer.
